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“UN SUEÑO” Un homenaje a los caballos y a los índios

Una serenidad infinita se refleja en su mirada y una delicadeza en sus movimientos.

Su plena conexión con la naturaleza, le proporciona prados donde pastar, ríos donde beber el agua vital y otros compañeros. Todo ello forma una conjunción que refleja la belleza en un estado completo, y que me lleva a pensar, que un caballo es mucho más que un animal de compañía y de servidumbre. Es algo realmente genuino.

Es un animal corpulento y robusto, preparado para alcanzar grandes velocidades. Pero puede guardar distancias y no bajar la guardia, temerosa de su inseguridad, ante algo o alguien a quien no conoce y le desagrada. Pero si le eres fiel y sabe de tus buenos actos, existirá armonía y habrá afinidad.

El caballo debería ser para los humanos un animal capaz de ser entendido y conocido, porqué quizá así, es más fácil comprender el pasado y presente humano y todos sus errores.

 

Mi vida gira en torno a este noble animal. Siempre he pensado que su mirada es inteligente y entrañable. También su cariño es incondicional, y no resulta fácil comprender totalmente a un caballo. Sólo algunas personas escogidas por el destino tienen esa capacidad.

Cuando encontré lo que tanto anhelaba mi corazón, ya fue demasiado tarde. Aquella gente especial ya no existía. Los habían asesinado a sangre fría. Desde aquello me convertí en un jinete solitario.

No obstante, todos los años recorro el mismo camino hacia el oeste, con nuevas esperanzas. Viajo con mi montura y mi viejo sombrero, cabalgando cientos de kilómetros sin tregua hasta mi destino. Ni la lluvia, ni los truenos, ni el viento, me impedirán llegar al antiguo poblado de Wounded Knee.

En el poblado de Wounded Knee, en el año 1890 tuvo lugar una de las peores masacres de todos los tiempos.

El ejército de caballería de los EEUU acabó con el último poblado Sioux liderado por Pie Grande.  Niños, mujeres, anciano y guerreros fueron brutalmente asesinados.

Fue un pueblo vibrante e ingenioso, el caballo era un símbolo de poder, de nobleza e inteligencia. La unión entre el indio y el caballo es casi mitológica.

Sentí el dolor y la tristeza que provenía del corazón del caballo. No hay venganza en su alma sufriente. Sólo un deseo de conseguir la paz y poder disfrutar juntos sin barreras ni conceptos de dominancia o superioridad. Todo lo contrario, percibirlo y tratarlo como un amigo, un ser con alma y vida propia, sentimientos y gustos, con penas y alegrías, con recuerdos y emociones.

Un ser lleno de bondad, amor y nobleza. Exento de toda maldad y rencor.

Si errar atañe al hombre, perdonar corresponde al caballo.

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