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Doma Educativa: Equilibrio y flexibilidad

El fin de semana del 15 al 17 de junio, hemos celebrado en Horseway, el cuarto nivel de Doma Educativa. Han sido dos días muy interesantes, donde los alumnos están más preparados y capacitados para seguir avanzando.

Este fin de semana han aprendido y practicado como entrenar un caballo para mejorar su equilibrio y su flexibilidad, buscando la impulsión de sus posteriores, tanto en la pista como en el campo. Para ello, lo primero que tuvieron que aprender (sobre todo a observar), es como descansa el caballo en parado y asimetrías del caballo en movimiento. El motivo: porque es importante que los alumnos aprendan a personalizar los ejercicios, que más se adecuan a las necesidades de cada caballo.

Lo que voy a explicar, es en que consiste el trabajo de la Doma Educativa en el campo. Aunque también estuvieron trabajando en la pista y pudieron aprender (entre otras cosas) a como desplazar la extremidad que deseemos del caballo, tanto hacia adelante como hacia atrás, creo que es importante descubrir lo que el monte nos ofrece. Y a ello, dedico esta vez este artículo.

La mayoría de los caballos nacen en plano, se desarrollan en plano y viven en plano.

Un caballo tiene cuatro extremidades y debe aprender a utilizar cada extremidad de forma independiente, con una buena propiocepción. Debe descubrir para que sirven sus posteriores y como trasladar su peso hacia atrás para buscar su impulsión. Pero ¿para qué?, si no tienen necesidad. Para moverse en plano con sus manos es suficiente y en relación al peso, ya le va bien si está en sus manos. Por eso la mayoría de los caballos arrancan con la extremidad anterior. Si a estos caballos, sumamos que además los montamos, a lo que añadimos un mayor desequilibrio, tendremos un caballo que en las bajadas se pondrá más nervioso y se acelerará, sobre todo cuando llegue al final de la pendiente.

Con el peso en las manos no puede controlar su velocidad y los caballos sienten inseguridad cuando se notan en desequilibrio.

Lo primero que hicimos como trabajo en el campo, es que los alumnos observaran como flexionaba el caballo cuando le mandábamos que girara alrededor de un árbol.

Si nos fijamos en esta secuencia de fotos veremos como la yegua para dar la vuelta alrededor del árbol, mueve la grupa hacia fuera sin avanzar. Su peso está demasiado en el interior.

Lo que va hacer Gabi, es cambiar el peso de la yegua hacia el exterior para pedirle luego que avance. En la última foto vemos a Lima bien equilibrada y con una flexión correcta. Su posterior hacia adelante.

Lo siguiente que aprendieron es  como buscar la impulsión de los posteriores, para conseguir un movimiento correcto. El caballo debe colocar el cuello hacia adelante, lo que le permitirá subir el dorso y deberá trasladar su peso atrás, así conseguirá que trabaje correctamente con su posterior. Como podemos ver en la foto 1, esta yegua está totalmente equilibrada, su peso correcto y con muy buena impulsión en sus posteriores. En la foto 2, vemos como Lima tiene el peso totalmente en las manos y estas quedan debajo de la masa, lo que provoca que no pueda impulsar con sus posteriores.

Luego trabajamos que el caballo descubriera como colocar su peso correcto, para poder equilibrarse y bajar correctamente. En la foto 1, vemos a esta yegua bajando totalmente invertida y en desequilibrio. En la foto 2, vemos a Jacaranda mejor equilibrada y con su peso correcto.

El aprendizaje continuaba y ahora tocaba cuadrar al caballo y fijarnos con que extremidad avanzaba primero. Como vemos en la foto 1, la yegua aunque está con las extremidades en línea, no está bien cuadrada, ya que tiene el peso en su tercio anterior, lo que provoca que arranque con su mano.

Después de trabajar un poco con Kentia, vemos en las siguientes fotos, como la yegua arranca con su posterior derecho, esto es debido a que su equilibrio es más correcto.

Para finalizar el entreno en el campo, hicimos un circuito por el medio del bosque. Esto sirvió para que comprobaran que cuando el caballo está atento, confiado y puede controlar su velocidad gracias a su equilibrio, todo es mucho más confortable y empezamos a disfrutar aunque el terreno sea complicado.

¡A entrenar y nos vemos en el quinto y último nivel!

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